Crónica de una despedida II

miércoles, 19 de agosto de 2015


despedida soltera valencia fieltro roma








¿Preparados para saber cómo lo pasamos el segundo día?
Pues aquí vuelvo con la segunda parte de esta despedida, 
que ha sido sólo un fin de semana, pero que ha 
dado para mucho. No tiene desperdicio...









-SEGUNDO DÍA-
      El apartamento tenía una habitación donde durmieron A y M, y en el salón había un sofá cama (para mi, cómodo) donde dormimos D y yo. Para D el sofá era demasiado duro, que lo era. Pero yo dormí de lujo. Y con el aire acondicionado de frente, así que mejor imposible. Una vez levantadas nos pusimos a desayunar y a decidir qué íbamos a hacer ese día, ya que no había nada planeado. Ya lo que surgiera o decidiéramos al momento. Hablando con las chicas decidimos en un primer momento ir a la playa pero D comentó que le gustaría conocer un poquito la ciudad y, como D es la novia, es la que mandaba. Nos preparamos y salimos a la oficina en busca de "AUPA I..." para que nos guiara un poco sobre qué ver en Valencia y nos dijera qué transporte era mejor coger. Como siempre nuestro "AUPA I..." entregado totalmente y nos ayudó muchísimo. ¡Qué hubiera sido de nosotras sin él! Al salir para la oficina, ¡ZAS! "bofetá" de calor pegajosa... Una vez que decidimos dónde ir: centro de la ciudad y Ciudad de las Artes y las Ciencias, nos fuimos por el transporte. 
     ¡¡Taxi!! Corriendo nos metimos dentro buscando el aire acondicionado porque nos íbamos a asar. Nosotras: "Buenos días". Respuesta del taxista: "¿andaluzas no?". Nosotras: "vaya, si apenas nos ha escuchado". Pues un hombre muy apañao el taxista que nos iba diciendo cosas de la ciudad, qué podíamos ver, visitar y esas cosas... En sitios con aire acondicionado, nuestra cara era parecida a esta:

mion embobado


     Llegamos al centro y nuestro recorrido empezó en las Torres de Serrano. Se escuchó por ahí: "¡M, el palooo! ¡MA el móvil!". Foto en las Torres. Bajamos por la calle Navellos y llegamos hasta la Basílica de la Virgen de los Desamparados (donde entramos por la parte gratuita) y la Catedral, donde nos seguimos haciendo fotos para el recuerdo y otras de cosas típicas.


     Pasamos por la Iglesia de San Martín y el Marqués de Dos Aguas. Por el camino nos paraban los relaciones públicas de varios restaurantes para darnos a conocer sus platos, menús... Nos gustó mucho uno y, decidimos ver el mercado y volver allí para almorzar.

     Nos adentramos en el Mercado Central, aquí tengo que decir que D estaba en su salsa. A ella todo lo relacionado con la cocina, alimentos, comidas... le gusta. Para eso estudió cocina y hace unos postres y comidas exquisitos, ya sabes D, déjate caer con una tartita o algo. Después de dar varias vueltas por allí, fuimos a la Lonja aunque como nos dijeron que el recorrido era de unos 30-40 minutos y estábamos muertas de hambre decidimos verla por fuera. Y es que salimos de casa a las 13:15h, así que después de todo este recorrido estábamos agotadas y sudando como pollos. Yo la primera.

     Decidimos ir al restaurante que tanto nos gustó la carta. Entramos y el sitio que nos dieron daba mucho a la puerta, preguntamos por un sitio mejor y nos acomodaron al final del restaurante en una mesa enorme con unos sofás con cojines que te invitaba casi a echarte la siesta. ¡Nos encantó! ¡Y fresquitas, con aire acondicionado a tope! Nos trajeron la carta y súper amable la persona que nos acomodó, la camarera que nos atendió y el maitre que estaba pendiente en todo momento que no nos faltara nada. Pedimos la comida: D un pan con atún y tomate y de segundo pasta; A y M un sandwich y de segundo pasta también; y, una servidora, un sandwich. Pero unos señores sandwiches, no estos que me preparo yo en casa de jamón york y queso.

     Nosotras: "que rico el sandwich", "la comida está buenísima", "y que agusto se está aquí". Una vez acabado, D, A y M empezaron a esperar los segundos platos. Estábamos hablando, viendo el movimiento de restaurante... pero la pasta no llegaba. Esperamos un buen rato hasta que llegó el maitre y nos dijo: "¿todo bien, chicas?". Nosotras: "sii, pero nos falta la pasta. Llevamos un rato esperando". Se fue el chico a hablar con la camarera, ésta con el cocinero... al ratito la pasta en la mesa y ellos pidiéndonos disculpas y por las molestias nos invitaban ¡¡¡a los postres o café!!! ¡¡Toma ya!! Una de nosotras dijo: "ponemos una foto en Instagram del restaurante que hemos comido muy bien". 

     Llegó la hora de los postres, pedimos fruta, brownie y tarta de queso... Empezamos a comer y en esto que vemos que A coge algo del plato del brownie y lo tira al suelo. Las demás: "aaahhhh, qué ascooo", "¿qué pasa?", "¡¡¡un gusano!!!", "¿un gusano?", "¿pero por qué lo tiras al suelo?", "¡¡A, cógelo, cógelo!!", "yo que sé, la costumbre como cuando esto te pasa en casa". Allá que va A a ponerse a buscar al dichoso gusano por el suelo y ponerlo de nuevo en el plato para decírselo al maitre. Todas muertas de risa. Nosotras: "Pero ¿cómo puede haber un gusano ahí?". D, que es muy lista y que para eso ha estudiado cocina dijo: "¡¡son las nueces, mirad tienen agujeritos y ahí hacen el nido!! Eso es porque entra una palomita y bla bla bla...". Mientras tanto, A y M intentaban que el gusano no se fuera del plato, porque el jodío se movía que parecía que bailaba la Macarena ;).

     Llamamos a la camarera y D nos dijo: "chicas, yo lo digo que hay que decirlo bajito para no escandalizar a los demás clientes". Las demás: "vale vale". Llegó la camarera y D le dijo: "mira, dile al cocinero que tire las nueces que tienen gusanos" (toma ya, así se dice D, al grano y sin rodeos). La camarera dijo: "¡Oh!" (vamos una O perfecta que yo lo vi con mi ojo bueno). Se llevó los platos de los brownies. Y a nosotras que nos entró la risa, pero la risa risa. Vamos a carcajadas allí. Recordando ese gusano que se movía de rápido por el plato que no veas... Llegó el maitre y nos dijo: "¿todo bien chicas?". En esto que salta D: "que te lo diga tu compañera". (Toma ya, otro punto para D, al grano que va esta mujer siempre). Claro, el chico se fue y habló con quien tuviera que hablar. D nos comentó que no quería decirle a él nada allí para que no se enteraran los demás clientes.

     Llegó de nuevo el maitre a la mesa y nos pidió disculpas, no sabía cómo había podido pasar pero que los alimentos estaban en perfectas condiciones y qué no sabía cómo había ocurrido. Al ratito llegó el cocinero, el pobre con una cara que no sabía donde meterse, nos ofrecía ver la cocina, las cámaras frigoríficas, los alimentos... vamos hacernos un tour por el restaurante. Nosotras por supuesto dijimos que no, que lo entendíamos y que eso puede pasar, que nos fíabamos de su palabra, que no teníamos que entrar en la cocina para nada... Nos pusieron nuevos brownies que comimos no sin antes volver a mirarlos. O.O

     Al acabar de almorzar llegó el maitre y nos dijo que estábamos invitadas a la comida, que después de todo lo que había pasado no podíamos pagar nada. Nos negamos y requetenegamos pero nada, el pobre chico nos dijo que lo pagaba él. Al final le dejamos una súper propina y nos invitó a probar un nuevo menú que pondrían como novedad en el restaurante la semana siguiente, pero le dijimos que al día siguiente nos íbamos y no podía ser. Se quedó muy desilusionado. Y nosotras también.

     Salimos de allí con una sonrisa enorme en nuestras caras de oreja a oreja y hablando del gusano. De ahí en nuestro grupo de wasap ser "las gusanitos". Alguna dijo: "¡¡tendríamos que haber entrado en la cocina con el palo y hacernos un selfie!!". En la puerta encontramos un puesto de la ONCE y dijo A si comprábamos uno, pues allá que lo compramos. Y si toca...

                                     minions gifs
 
     Fuimos en dirección al ayuntamiento y al edificio de Correos donde nos hicimos unas cuantas fotos más y desde allí cogimos un bus que nos llevó hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Por supuesto a la llegada nos hicimos chorrocientas fotos (nunca me he hecho tantas...) de todas las posturas y formas posibles.

museo arte ciencias valencia

     Y una vez que vimos aquello (decidimos no entrar en ningún sitio ya que era muy tarde) cogimos una taxi hasta el apartamento. Allí descansamos un poquitín, nos duchamos y arreglamos y fuimos a cenar a un restaurante del Paseo Marítimo. Pero esto lo dejo para otra entrega....

CONTINUARÁ...

9 comentarios:

  1. Ay madreee que risa con el gusano de los cojones jaja. Me he reído un montón.
    Tienes mucho arte para expresarte :P

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    1. No veas la que dio el gusano. Si es que escribiendo yo esta entrada estaba muerta de risa, y cada vez que lo recordamos es para reirnos.
      ¡¡Gracias por el piropo, por comentar y compartir!! ;)

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  2. os tendrias que haber llevado al gusano con vosotras, se lo merecia. jajaja

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    1. Jajajaja, qué va!!! No tenía billete de tren!!
      Muuuaaakkk ;)

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  3. Desdichado animal que por la boca de otro entra jajajjaaja me meoooooooooo

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    1. Lo más grande!!! Teníamos que haberle hecho un vídeo,jajaja. Pero lo más curioso, y esto es primicia: SALIÓ EN UNA FOTO!!!

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  4. Jooo si lo llego a saber habría ido a verte!!! Madre mía lo del restaurante q fuerte!!!! Me da algo a mi!

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    1. Aún no nos conocíamos!!! Si no hubiéramos quedado!! ;)

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